Hola a tod@s:
Un celador empujando una camilla, un albañil en un andamio, un montador de estructuras trepando por un complejo sistema de mecanotubo, un conductor de autobús o de reparto de cualquier tipo de mercancías o un estibador del puerto cargando pesos. Profesiones todas ellas que nos pasan desapercibidas porque son de lo más normal, pero ¿os imagináis que quienes las llevan a cabo sean mayores de 65 años?
No me cabe en la cabeza. No puedo ni quiero imaginarme a un albañil de tal edad en lo alto de un andamio o siendo transportado en un autobús por un señor que ya ha rebasado la mitad de su sexto decenio. Y no quiero pensarlo no porque no haya quien pueda hacerlo, estoy convencido de que habrá gente con esa edad o quizás más mayores que podrán hacerlo mejor que otros con la mitad de su edad, pero esa no es la tónica habitual, serán en todo caso excepciones. Lo habitual, lo normal, es que a esa edad no se tengan tantos reflejos, ni precisión, ni capacidad de concentración para según que tareas, ni fuerza, ni ganas en general para hacer nada, sobre todo cuando se pueden llevar a las espaldas más de medio siglo trabajando.
Pues esto es lo que de buenas a primeras, de jueves a viernes se ha sacado el gobierno de la chistera para demostrarnos que su capacidad de sorprendernos no tiene fin. Sinceramente no recuerdo haber visto en mis años de vida y en un gobierno tal cúmulo de despropósitos juntos como el que nos esta brindando el que ahora nos dirige.
Que el actual sistema de pensiones es a medio o largo plazo inviable es algo para lo que no hace falta ser un master universitario en economía. La esperanza de vida es cada vez, afortunadamente o no, mayor y los trabajadores potenciales cada vez menos, circunstancia a la que ayudan la implementación de nuevas tecnologías cuyo uso debiera ser para mantener el mismo número de plazas laborales pero con menor tiempo de trabajo permitiendo de esta forma conseguir nuevas cotas de eso que se ha venido a llamar conciliación de la vida laboral con la vida familiar, peo perdonad que me voy de tema.
Durante años, demasiados años, hemos permitido un sistema laboral cuyo objetivo final no es otro que el de aumentar la producción reduciendo costes salariales o dicho de otra forma, obtener el máximo beneficio posible a costa de los trabajadores.
A esta vergonzosa permisibilidad se añade la cobardía de este, pero también de los anteriores gobiernos de no reconocer su incompetencia y su falta de imaginación para intentar como mínimo encontrar alguna alternativa a ese final anunciado.
Hace ya muchos años que debía haberse avisado a los trabajadores que no se podía garantizar el cobro del 100% de sus pensiones de jubilación y que los trabajadores deberían empezar a articular soluciones de previsión tales como planes de pensiones, ahorro o de jubilación que como mínimo compensasen las diferencias previstas, pero no lo hicieron porque les faltaron atributos, los que les han sobrado para otras muchas barbaridades e injusticias cometidas. Ni tuvieron cojones entonces, ni los tienen ahora para decir la verdad.
Tampoco los tuvieron para impedir prejubilaciones por debajo de los cincuenta y cinco años e incluso de los cincuenta. No los tuvieron, ni los tienen, ni los tendrán para limpiar la cueva de ladrones en que se ha convertido la seguridad social. No han sabido, ni han querido plantar cara a esa casta de empresarios malnacidos y sin escrúpulos únicamente preocupados por incrementar su fortuna personal pero a quienes aquello de fomentar el empleo les trae simplemente, al pairo.
Como siempre, una vez más pagamos los de siempre. Hoy se nos dice que la jubilación deberá ser a los 67 años y yo me pregunto ¿Se han parado a pensar estos cefalópodos, porque se ha de tener los pies en la cabeza, que alargando la edad de jubilación, restamos oportunidades a los jóvenes de incorporarse al mercado laboral? O ¿es qué acaso creen que los empresarios van a incorporar más trabajadores para suplir las carencias de los mayores?
Hoy se alargan dos años la edad de la jubilación, mañana dirán que a los setenta y ¿después? Que dirán después, ¿Qué ni con esas se soluciona el problema?
Yo de verdad no se ya que pensar, porque estos días nos estamos encontrando con otras perlas que están pasando desapercibidas, pero ¿sabéis que muchos de nuestros jubilados han visto disminuidas sus pensiones? Pues sí, es así por un lado les han subido misérrimamente sus pensiones y por el otro lado les han subido el porcentaje de retención a hacienda con lo que el resultado es el que ya he dicho, menos dinero en su cuenta del que cobraban el año pasado.
Y por otro lado ¿ya tenéis en cuenta que a partir del mes de julio pagaremos un punto más de I.V.A.? pagar un céntimo más por cada euro que gastemos no es mucho os diréis pero si pensamos en la cantidad de euros que nos vemos obligados a gastar cada año, veréis que no es una cola baladí.
Yo personalmente estoy harto de esta cohorte de políticos inútiles y de esta raza de empresarios mangantes. Paren el mundo que yo me bajo, pero mientras el mundo no llega a mi parada, yo ya anuncio que no votaré más, así, sencillamente reniego de la política o mejor dicho de esta política y de sus políticos y os invito a hacer lo mismo, total nos van a continuar dando igual por la retaguardia, pero aunque duela más, no lo harán con mi beneplácito.
Y vosotros ¿Qué opinais?
Hace 19 minutos





5 comentarios: