Hola a tod@s:
Suiza votó no en referendum a que las mezquitas puedan disponer de minaretes. Hasta aquí el titular de la noticia que conocíamos el domingo por la noche o justo ayer por la mañana.
Con ello y con las repercusiones que va tomando dicha consulta y sus resultados, queda puesto de manifiesto que Europa que se otorga el papel de ser la cuna de la democracia, es en su conjunto una sociedad intolerante y es que nos incomoda y nos asusta todo aquello que desconocemos o que conocemos de forma sesgada.
Las religiones por sí mismas no representan ningún tipo de peligro para las libertades de las personas. No conozco ninguna religión que en esencia obligue a nadie a matar, robar, destruir, humillar o hacer el mal, entendiendo como mal, aquello que es contrario a nuestra esencia como personas y que nos causa sentimiento de culpa a pesar de que nadie conozca de nuestra acción y sin necesidad de ser practicante de ninguna religión.
Como decía no son las religiones las culpables, sino los religiosos que arrastran hasta el fanatismo o hasta sus propios intereses en nombre de Dios a muchas personas, algunas con plena capacidad de discernir pero que se obnubilan y otras, las más, incapaces de pensar por si mismas.
Particularmente me molestan los minaretes, lo mismo que los templos cristianos, los ortodoxos, las sinagogas o las pagodas budistas, es decir: nada.
En absoluto me molesta la arquitectura religiosa sea del signo que sea. Tampoco me molestan los ritos de las diferentes religiones, es más muestro por ellos un absoluto respeto. Así como por sus libros sagrados.
No puedo decir lo mismo de las atrocidades cometidas en nombre de ningún Dios. Me avergüenzo de lo hecho por la inquisición en Europa, la barbarie de las cruzadas, los enfrentamientos que en la historia más recientes llevaron a una guerra civil en Irlanda los católicos y los protestantes o los múltiples atentados llevados a cabo por fanáticos islamistas, cuyo penúltimo ejemplo parece estar en el secuestro de tres cooperantes españoles, aunque esto último lo digo con mucha cautela pues cuando escribo esta entrada nadie lo ha reivindicado como tal.
Una y otra vez nos empecinamos en que nuestras ideas, nuestras creencias, nuestra forma de ver las cosas es la única, la verdadera, la real y que todos los demás están equivocados y no solo eso, sino que además nos creemos en base a esas ideas, creencias, etc. con el deber y la obligación de inculcar al resto de los mortales todo aquello en lo que creemos y si alguien se muestra disconforme, pues se le aniquila y punto. Debe ser condición del ser humano ser y obrar de esta forma.
Con el veto a los minaretes, sentamos un mal precedente. Hoy se trata de arquitectura, pero mañana pueden ser las personas las que nos molesten y de ahí a pensar en expulsarlas o en aniquilarlas un paso. La historia está llena de iluminados que en nombre de lo que queramos han cometido verdaderas atrocidades aunque estas no nacen de la noche a la mañana, pequeños hechos dan pie a grandes errores.
Para no tener que arrepentirnos después deberíamos pensar dos veces o más en lo que hacemos aunque nos resulte insignificante. No olvidemos la ley física que dice que toda acción conlleva una reacción.
¿Qué opinais?
Un abrazo a tod@s
P.D. La noticia que ayer se dio sobre el error de incriminar a un hombre por los maltratos y violación a una niña, no os recordó a lo que puse en un aentrada anterior? La manipulación d elos medios.......
Hace 12 minutos





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