Hola a tod@s:
Hace más o menos unos siete años que deje de creer en las personas, políticamene hablando, aunque no renuncié nunca a mis ideas o tal vez sí y trataré de explicarme.
Durante seis o siete años fui militante del Partido Socialista Español, y obviaré lo de obrero porque creo que hace tiempo sus dirigentes perdieron de vista esa palabra y la aparcaron.
Durante esos años de militancia, fui consejero de federación y concejal del distrito de Gracia en Barcelona, es decir lo que se conoce como un cuadro medio, lo que me permitió conocer a muchos personajes y muchos más personajillos de altas miras y bajo talante, de esos que por un escaño, un sillón o una tarjeta con su nombre venderían hasta su propia alma, dentro de ese partido y fuera de él abarcando todo el espectro desde la derecha hasta la izquierda.
Podría citar nombres y apellidos, pero parecería y sería pedante y sobre todo aburrido así que obviaré hacerlo.
Como decía, llegó un momento en que la ruptura fue inevitable cansado y hastiado de las intrigas de unos pocos pero que afectaban a muchos y tal como llegué me fui aunque siempre seguí creyendo en la libertad, en la igualdad y en la solidaridad de las personas.
Ayer, no obstante, y mientras mi proceso gripal iba mejorando y yo empeorando, escuche que en Cataluña y más concretamente en 166 municipios se había celebrado un referéndum donde la pregunta era Si o No a la independencia.
Decían los comentaristas que el resultado había sido mayoritariamente a favor aunque sin llegar a una mayoría aplastante.
A partir de ahí sí que empeoró mi estado físico y también el anímico. Me entristecía que como en otras ocasiones los medios barrían hacía donde querían y no informaban que detrás de esas consultas populares estaban los partidos nacionalistas e independentistas o si se quiere decir más claro, separatistas. No se decía que no había habido ningún tipo de publicidad o que la participación fue del 30% de los posibles votantes un 10% por debajo de las expectativas de los convocantes, y puestos ya a valorar no escuche que si la consulta la promovían esos partidos, el resultado no podía ser otro que el que fue.
Me enervaba al pensar que estas consultas son ilegales y que ningún partido puede promover un referéndum sobre cuestiones de estado, y que corresponde al gobierno proponerlo y a los estamentos definidos para ello, el ratificarlo. Pensaba que hubiera pasado si esas consultas se hubiesen pretendido llevar a cabo en el País Vasco, en Galicia o en Andalucía.
Me asustaba y me asusta ver la falta de responsabilidad de quienes son dirigentes de masas sociales en mayor o menor número y juegan a juego tan peligroso concluyendo que, o son unos locos o unos necios e irresponsables.
Me preocupó y me preocupa por un lado el empecinado interés en crear división, tensión y odio entre los habitantes de este país, y me preocupa la debilidad del gobierno que tenemos que es incapaz de poner freno a esta sinrazón de unos pocos que acaba afectando a unos muchos.
Y ahí me teneis preguntándome por qué nadie interpone demandas contra esos dirigentes y se les permite hacer y deshacer a sus anchas fomentando la división, y acabé preguntándome si esa actitud que estaba empezando a tener no era más propia de las derechas que de las izquierdas y finalicé pensando que tal vez esté empezando a dejar a un lado mis ideas.
Me causa pesar pensar que cuando salga fuera de Cataluña me van a mirar mal porque creerán que soy otro separatista más, y me causa no menos pesar pensar que dentro de Cataluña puedo ser considerado poco menos que un traidor por no secundar esas ideas que sueñan con un estado independiente.
Pero es que en el fondo me duele, tener un país que se va al traste, donde los obreros siempre pagan y los capitalistas siempre cobran. Donde la justicia tiene la venda levantada de los ojos y ha dejado de ser imparcial para acabar haciendo servilismo a favor de los políticos. Donde la corrupción es insignia en muchos ayuntamientos y organismos de mayor rango. Donde las personas honradas son ninguneadas y condenadas al ostracismo, donde la demagogia es la reina de los noticieros.
Y tenemos lo que tenemos porque no hay nada mejor. Tenemos una oposición que lo único que nos augura es más corrupción, pues parece que no haya día en el que no salga a relucir un nuevo caso. Tenemos unos partidos de izquierda que… ¿Pero tenemos algún partido de izquierda más allá del Partido socialista? No, no lo tenemos porque ya se han encargado los dos grandes de neutralizar a los pequeños.
No han pasado tantos años desde que pase fugazmente por la política y sin embargo muchas cosas han cambiado y lamentablemente a peor, o tal vez será que me hago mayor y más gruñon.
Vosotr@s ¿qué opinaís?
Hace 14 minutos





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