Lunes:
Limpieza de cutis

Empezar la semana con energía y pensamientos positivos es el primer paso para verse y sentirse mejor. Con respecto a los tratamientos, lo ideal es comenzar purificando y eliminando la suciedad de la piel.
Después de la ducha matinal, ponte cómoda y según el tipo de piel, prepara el siguiente limpiador:
Pieles normales:
Pepino con leche: Verter en una licuadora una taza de leche y un pepino mediano. Licuar. Cuando la mezcla se encuentre lista, aplicar sobre el cutis con un algodón limpio. Dejar reposar por unos minutos y limpiar con toallitas.
Pieles grasas:
Leche de tomillo: Calentar una cucharada de leche, una cucharada de harina de trigo y una de harina de maíz a baño María. Cuando la mezcla se espese, verter dos cucharadas de infusión de tomillo y mezclar muy bien. Dejar enfriar y usar sobre el rostro.
Pieles secas:
Vinagre y agua: En un recipiente, verter una cucharadita de vinagre de sidra puro y cuatro de agua. Revolver bien. Aplicar la mezcla sobre el cutis y aclarar con agua fría.
Pieles con acné o impurezas:
Puntos negros: Una manera fácil y económica de hacer que desaparezcan los puntos negros que se forman en el mentón o en la nariz es moler unas almendras y un tomate maduro, con esta mezcla frotar suavemente y dejar reposar una media hora. Enjuagar con agua fría y procurar no secarse la cara.
Limpiador de miel: Calentar cinco cucharadas de miel y aplicarlas suavemente sobre el rostro, esparciéndola muy bien. Dejar actuar por 15 minutos y luego retirar con agua tibia. Después, utilizar loción de tomillo como astringente.
Martes:
Cuerpo más firme y tonificado

Una buena exfoliación es el primer paso para preparar la piel para cualquier tratamiento posterior, dejándola más suave y receptiva. Mezcla una buena cantidad de sal gorda con aceite de romero o de oliva, creando una pasta para masajear sobre el cuerpo. Incide en las zonas más grasientas o menos hidratadas. Esta mezcla no la utilices en la cara. Si tu piel es sensible, sustituye la sal gorda por azúcar. Notarás la piel más suave y firme.
Miércoles:
Humectación del rostro

El cutis se ve algo opaco en el invierno. Devolverle algo de su lozanía y frescura es tu meta inmediata. Para esto solo necesitaremos una cucharada de yogur natural a la que le añadiremos una cucharada de leche en polvo. Extiende la mezcla sobre el cutis limpio, evitando el contorno de ojos y el contorno de los labios, cubre la cara con un pañuelo embebido en leche y, pasados quince minutos, retira con agua fría.
Nota: los contornos de ojos y labios son zonas extremadamente delicadas, si quieres, puedes aplicar dos rodajas de pepino o dos rodajas de patata cruda en esas zonas mientras tienes la mascarilla puesta, de esa forma, estarás sacando mayor beneficio a la mascarilla.
Jueves:
Pelo hidratado y brillante

Sólo necesitaremos 1 huevo, 3 cucharadas de yogur natural y la cáscara de un limón rallada.
Licuamos todos los ingredientes y la mezcla resultante la aplicaremos sobre el cabello por espacio de 15 minutos,. Terminado este tiempo se debe enjuagar con agua tibia. Esta mezcla puedes aplicártela siempre que notes tu pelo “apagado”..
Viernes:
Pies más suaves

Para comenzar, agarra un algodón embebido en quitaesmalte para quitar el esmalte anterior en las uñas. Luego, coloca es un recipiente (donde quepan tus pies) agua tibia, sal gruesa y rodajas de limón. Coloca tus pies ahí por unos 10 a 15 minutos. Esta mezcla hará que se ablanden las cutículas y las callosidades. Pasado ese tiempo, retira los pies y sécalos muy bien. Con una piedra pómez elimina las asperezas y callosidades usando movimientos firmes y enérgicos. Pasa esta piedra sobretodo en los costados de los dedos y en el talón.
Con un palito de naranjo, empuja hacia atrás las cutículas. No es recomendable que cortes la cutícula ya que puede ocasionarte una infección. Si es necesario, con una tijera corta las uñas y luego límalas. En cuanto a la lima, es más recomendable usar las que son de cartón, ya que las de metal lastiman la uña.
Ya teniendo lista la pedicura, pasaremos a la belleza de los pies. Para esto coloca un separador de dedos o unas bolitas de algodón entre los dedos y dales dos capaz del esmalte elegido, dejando secar entre capa y capa. Luego aplica una capa de esmalte protector o laca fijadora para que el color en las uñas dure por más tiempo.
No es conveniente que apliques bases de calcio ya que endurecerán demasiado las uñas.
Para finalizar y que tus pies luzcan bonitos, coloca crema humectante y hazte unos placenteros masajes para que tus pies se humecten.
Sábado:
Tersura garantizada para las manos

Para recuperar la suavidad de sus manos, deterioradas por el uso de detergentes y el trabajo de la casa, sigue estos pasos:
Primero lava tus manos con un jabón suave, neutro o de glicerina. Yo personalmente prefiero el de glicerina pero eso ya es cuestión de gustos.
Sécalas bien mediante pequeños toquecitos con una toalla de algodón.
Pasa la lima por el borde de las uñas y dales una forma levemente cuadrada. Límpialas con un algodón para eliminar el polvillo.
Si tienes manchas provocadas por el tabaco o por el sol, frótalas con jugo de limón, déjalas secar durante cinco minutos y después enjuágalas con agua tibia y vuélvelas a secar.
Para terminar aplica, mediante suaves masajes, un poquito de aceite de almendras o, en su defecto, un poquito de aceite de oliva en las manos y en las uñas.
Para profundizar el tratamiento, agrégale una dosis de crema humectante y luego cúbrelas con una capa de film. Cinco minutos bastarán para que estén muy suaves.
Domingo:
Baño refrescante y energizante

Un baño de inmersión con sales o espuma es el momento ideal para desconectar y recuperar la paz y tranquilidad. Llena la bañera con el agua caliente (debes probarla con el codo) a mi me gusta agregarle un puñado de avena para suavizar la piel del cuerpo ya que no deja las impurezas que dejan muchos aceites para baño.
Sumérgete lentamente.
Luego de algunos minutos, y una vez que tus músculos se hayan relajado, estira la pierna derecha, dóblala de inmediato y vuelva a la posición inicial.
Repite con la izquierda y realiza 10 ó 15 movimientos con cada miembro.
Levanta la pierna derecha y llévala hasta donde tu cuerpo lo permita. Vuelve a la postura inicial y repite con la otra pierna.
Por último, recuéstate y relaja todo el cuerpo, desde la cabeza hasta los pies.
Cuando hayas terminado el tiempo de reposo, al salir de la ducha aplícate una generosa dosis de crema hidratante.






6 comentarios:
pos te voy a seguir, sí señora
Sili, guapísima. Que he hecho un "coping-peguing" en un documento de Word y me lo llevo pa casa. Que esto está genial.
Las uñas de las manos y pies nada, porque yo me las hago con gel que me duran un mes, pero el resto, pienso "aplicármelo" pero ya mismito.
Besitos guapa
Caramba... ya mismo le recomiendo este artículo a una docena de chicas de mi entorno... si algunas de ellas te sigue pequeña, seguramente me caso de nuevo... :)
Felicidades por el la dedicación y el cariño con que preparas tus artículos en esta sección amiga.
Jejeje, ya tienes a la gente alborotada, es que esto de la belleza no se puede resistir así que creo que tendremos que ponerte una linea de telfono directa en el blog.
Un besito
total ná!! a nosotros nos pasa lo mismo, nos cuidamos una jartá y nos duchamos to los domingos.... aunque no nos haga falta jajajaja
un besote guapetona!!! oú qué arte
Están genial estos trucos!! Y lo mejor de todo es que son económicos ;)
Gracias y un besote
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