lunes, 20 de octubre de 2008

NOS PRESENTAMOS AL CONCURSO DEL MOSQUITERO


Mi jefe darkmanburt me pidió hace unos días que creara una historia de las mías para que este blog participara en LA TERCERA EDICION DEL CONCURSO ESCRIBE TU HISTORIA DEL MOSQUITERO. No sé si la historia será admitida por su forma y contenido, pero como la cuestión es participar, aquí os dejo una historia real como la vida misma y que he titulado “ESTA TARDE NO SALGO, QUE ESTA LLOVIENDO DEL CARAJO”

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ESTA TARDE NO SALGO, QUE ESTA LLOVIENDO DEL CARAJO.


Pi, pi, pi ,pi, pi… suena la alarma del móvil, seis de la tarde, fin de la siesta. Me levanto un poco ajín porque me quedaría un rato más en cama, pero como no me levante, la gorda ya está pegándome la bronca.

Salto de la cama, levanto la persiana y miro a la calle, joer, pienso “hace una tarde lluviosa”, ¿lluviosa?, esta tarde no salgo, que está lloviendo del carajo. Así que hago mentalmente mi cometido en la tarde casera, un buen cafelito primero, un buen rato al pc bajando música, leyendo el marca digital y luego, resto de tele hasta la hora del papeo.Paso a salón y le digo a la parienta.

- “Un cafelito calentito viene bien ahora” y ella me contesta en seco.
- “Pues prepáratelo con los cojones”, así que la primera en la frente.
- “Po esta tarde no salgo que está lloviendo del carajo”, digo estirándome de la flojera.
- “Anda hijo, tu siempre tan fino, no puedes decir que hace una tarde lluviosa, o que está lloviendo mucho…, desde luego que estaba ciega el día que nos presentó tu hermana”.

Me vinieron en esos momentos esas imágenes tan tiernas, cuando conocí a mi gorda.. ¡Cómo pasa el tiempo¡ pensé para mis adentros.

- ¿Entonces no vas a la peña? (la peña es donde nos reunimos to los colegas y entre partidita y partidita a las cartas nos pillamos unos morazos mu gordos).
- No, ya te he dicho que está lloviendo del carajo y que no salgo esta tarde.
- Pues entonces aprovecha y arréglale la lamparita a los niños y mira porque cojea la lavadora, que ya hace un año que te lo dije y al final tendrá que venir mi cuñado para arreglarla y luego no te gusta que te diga que eres un inútil, que no arreglas nada de la casa
.

Esto lo consideré un golpe bajo, que unido al del café y que todo mi proyecto vagueante de la tarde se iban a la mierda, me dieron ganas de contestarle: “ Tus muertos”, pero con eso de las denuncias de maltrato hay que pensarse que se le dice a la parienta, así que contesté:

- Valeee, después del café me pongo.
- “Bueno pues yo voy un momento a casa de mi madre, ahora que escampo un poquito”. Pegó un portazo y ese fue.
- Uf, por mi mare que cualquier día, cualquier dia ….aju.

Me dirigí a la cocina a paso lento porque la verdad que la tarde no me animaba a mucho esfuerzo, busco y busco por el mueble y ni rastro de café.

- Esta mujer no sabe ya donde guardar las cosas, cualquier día esconde a los niños y me creo que los han raptado. Llamaré por teléfono para que me diga donde lo ha puesto.
- ¿Qué quieres ahora gilipollas?,
la contestación no pudo ser más elocuente.
- Que no encuentro el café, ¿Dónde coño lo has metido?.
- Anda, que despiste, que se acabó esta mañana y no me acorde de comprarlo. Tendrás que tomarte un zumo o un vaso de agua, que es más sano y así te ayuda en el wáter, que como dices que últimamente estas estreñío seguro que te viene bien.

- Vale, vete con toas tus castas. Y le colgué.

Así que después del zumo de piña y un par de palmeritas que pillé de la alacena me dirigí al cuarto de los niños para arreglar la lamparita. Al meterle mano, no me di cuenta que tenía un cable pelao y me dio un leñazo que me llegó hasta el juanete.

- ¡Coño con la lámpara! ¡Mal empezamos!.

La solución era clara, el problema era el cable. Así que esto estaba chupao, cable nuevo y listo. Me dirigí al cajón donde to se guarda y mi sorpresa fue que en el cajón había de todo, menos cable. Chungo, me dije, si no hay cable resulta que hay que comprarlo y eso significa que tendré que ir a la tienda y con lo que llueve, yo no salgo ni loco. O le pongo cinta, que por cierto no veo ninguna o le pongo un poco de fixo, que total pa el caso es lo mismo, ya mañana compro cable y lo pongo bien, el caso era detectar la avería y esta ya está resuelta.


Así que una vez resuelta la primera ñapa me fui al cuartito de la lavadora e inspeccioné porque cojeaba. Después de sacar la lavadora y voltearla para detrás, que por cierto le di un viaje a la pared y le quite un trozo, me di cuenta que el problema no era la pata, le faltaba una arandela para que pudiera dar vuelta y esto sí que era difícil de encontrar. Pos na que mañana la compro con el cable, puse la lavadora en su sitio y al bajarla se salió to el agua.


- Oju la que se ha liado, dios mío y la lavadora cojea más que antes, serán posibles los cacharros estos que parecen que to es tocarlo y se ponen peor.


Recogí el agua como pude, la verdad eso de la fregona no se me da muy bien y al empujar la lavadora contra la pared, se doblo la pata estropeada y se partió. Ahora sí que la he cagao, pensé, como la parienta vea como esta esto me mata, me cago en to a que al final tengo que salir por el cable y la pata… y con lo que está lloviendo mare mía. Le puse la guía telefónica doblada debajo de la zona donde se partió la pata, termine de secar el suelo con el albornoz y me vestí para ir a la ferretería.

Nada más salir un coche que pasaba me dio un arreón de agua.

- ¡Cabrón! Ojala te estrelles en la esquina. Fue un impulso instintivo que no pude evitar y es que además me llegó el agua hasta el paladar.


Para colmo en frente, en la puerta de la peña, había dos amigotes y se estaban partiendo el culo de la risa mirándome.

- ¿Qué? una gracia ¿no?, les dije.
- Venga entra y tomate una cervecita, me dijeron, imagino que para seguir con el cachondeo
- No, que tengo que ir a la ferretería para comprar unas cosas.
- Bueno po aligérate y a la vuelta vienes que estamos repartiendo el dinero que nos ha tocao en la quiniela.

Hombre menos mal, pensé, una buena cosa esta tarde y me dirigí rápidamente a la ferretería de más abajo, mientras caía un chaparrón del carajo. En la tienda compré tres metros de cable, para que no me faltara, pero la arandela de la pata no me la lleve porque necesitaba el grosor del original, por eso de que según el tamaño así entra en el agujero.

Po me parece que pa poner el cable na más lo dejo para mañana y ahora voy a la peña, cobro el dinerito de la quiniela que me viene mu bien y me tomo una cervecita. Este fue mi pensamiento inmediato y mi acción determinante y a eso me dispuse.

Lo que paso después, pues ya se pueden imaginar, echa una copita y echa otra, hasta que a las diez sonó el móvil.

- ¿Dónde estas desgraciao? No me quería imaginar la cara que tendría la gorda.
- Estoy en la peña, que bajé a la ferretería pa comprar el cable y la pata y entré, que me han pagado el premio de la quiniela. Contesté en un tono sumiso.
- ¿El cable y la pata?, inútil, que he llegado y estaba dando chispazos la lamparita y la lavadora toda volcada y el suelo inundao. Desde luego que es pa matarte, pa matarte. Anda vente ya para casa.
- Ya voy, ya voy. Mira que voy a subir una fiambrerita con caracoles en tomate que tu sabes que lo hacen mu buenos en la peña.
- ¿
Con tomate?, con una lata de tomate de cinco kilos te daba yo en la cabeza, venga pa arriba ya. Y me colgó un poco brusco, bueno más bien pienso que tiro el teléfono contra la pared.


Dos horas después de la llamada aparecí por el portal de mi casa y es que ya sabéis que cuando uno está con los amigotes en la peña, el reloj corre que pela y al subir el último escalón me di cuenta que no iba en muy buenas condiciones. Un inoportuno tropezón hizo que se me cayera de las manos la fiambrera con los caracoles en tomate y estos quedaran tirados por el suelo y estampados contra la puerta de mi casa. Ante el escándalo que formé y el grito de miedo que salió de mi garganta escocida por las cervezas y los tintos con casera, mi parienta abrió la puerta y me dijo gritando.

- ¿No te da vergüenza venir a esta hora hijo? y ¡mira la borrachera que trae el asqueroso!

A lo cual yo que no tenia excusa posible, recordé uno de los chistes mas sonaos de la peña y rezando para que mi parienta no lo hubiera oído nunca y poniendo cara de pena y medio llorando le dije:

- ¡La hora la hora!, ¿tú sabes lo que me ha costado traer los caracoles a casa?.

Y agachándome un poco y haciendo aspaviento empujando a los caracoles les dije:


- ¡Venga señores, un empujoncito más que ya estamos en casa!.


Y es que no tenía que haber salido esta tarde lluviosa, que estaba lloviendo del carajo.


Grrr… ¡ay oma!!


13 comentarios:

  1. jajajajajajajajajajajajajajajajaa

    Lo que me he reído...jajajajaja¡¡¡Como no va a ser aceptada la historia????

    Ya estás apuntado abreado enmascarado

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  2. Un placer que participes amigo, muy divertido el relato.

    Saludos y Suerte.

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  3. El voto pilinguero lo teneis fijo, me ha parecido genial

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  4. Qué bueno, y qué desperdicio de caracoles!! Si es que sois unos calzonazos. Qué pasa, que la gorda no podía arreglar el cable ella solita??? jajaja
    Besosss

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  5. ¡¡¡Ains Cabreado Enmascarado, lo que me he reído.Con el permiso de tu parienta,me reitero en decir que eres mi heróe.Tu relato ya tiene mi voto y por cierto, que sepas que yo también estoy en el ajo del certamen y espero que leas el mío y me lo critiques.(ya se que no te prodigas en comentarios pero,una excepción para una Fan tuya incondicional, bien lo vale.¡¡ay omaaa!! ¡¡suerte y a por ellos!!

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  7. jajajajajaja hijoputa que nivel!! si es que muchas veces no aprecian los detalles que tiene uno!! jajaja bisturi dile a tu jefe el darkman que el libro del niño rayao con el pijama te venia pal pelo pa ponerselo en la pata de la lavadora, que a nosotros no nos lo dio pa la mesa coja! jajajaja un saludo crack!!

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  8. Juas DaniBai, eso mismito pensé yo cuando lo leí, y yo que creía que era la única juassssssss.Es cierto, lo del libro del pijama quedaba a webo bajo la lavadora jajaja.

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  9. Está genial, tio.
    Creo que, en primer lugar, has captado perfectamente la esencia de las cosas: el matrimonio, las ñapas, los amigos...
    Y segundo: me has descrito perfectamente: las buenas intenciones que, al final, no se como, se lían y todo acaba en desastre.
    Fenómeno.
    Muchas gracias y buena suerte!!

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  10. Jajajajaja, muy bueno si señor muy bueno.... con ésta historia seguro que te llevas el premio!!!! y creo que has descrito casi a la perfección una tarde cualquiera de cualquier padre de familia... jajajajaja

    Te deseo mucha suerte y a por él.

    Un saludo

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  11. jejejejeje, cuando los días se ponen malos....

    Mucha suerte en el concurso!!

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  12. jajjajaj buena historia ! suerte !

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