martes, 24 de junio de 2008

Carlos Jesus, Micael o Cristofer


En nombre de Yahvé, benditos seáis todos”.

“Fiuu fiuu, ahora soy Cristofer, he visto mundos que vosotros no podéis imaginar, he estado en Ganímedes, el Sol, Antercherán o Raticulín, todo desde el momento que Jesús se me materializó en la calle Provenza, trece-quince, segundo primera, delante de una churrería”.
“Fiuu fiuu, ahora soy Micael. Tú serás una de las 10.440.000 personas que abandonarán este planeta en 3 millones de naves que nos conducirán a Raticulín por arrebatamiento, prepárate para el viaje”.

¿Quién no recuerda a principio de los noventa, estas frases salidas de la boca “privilegiada” de Carlos Jesús?


En la localidad sevillana de Dos Hermanas, a unos 4 Km. de Sevilla, tiene su lugar de congregación, sanación y videncia el supuesto iluminado Carlos Jesús. Conocido por todos tras sus esperpénticas apariciones en Antena 3TV en el programa de Alfonso Arús. En este programa se dio a conocer aunque ya era sobradamente conocido en la capital y términos municipales de Sevilla. Este "vidente" decía contactar con entidades superiores y divinas como "Micael" de Ganímides, realizando su transformación teatral delante de las cámaras en un rictus cómico rozando lo grotesco. Fue allí su debut televisivo y su pista de lanzamiento a la fama, aunque el programa era eminentemente humorístico hubo quién no apreció tal detalle y cayó en las redes de este supuesto "contactado divino".


A partir de entonces vio incrementada la asistencia a su consultorio en un 400% y obviamente sus ingresos en este equivalente. La popularidad alcanzada adquirió un notable alcance cuando convocó en la aldea del Rocío a una ingente masa de fieles anunciando un supuesto milagro. Aquel día, todos podrían ver el milagro si llevaban una ofrenda (alimenticia sin descartar la económica) a cambio. La aldea se llenó de fieles y los supermercados de Almonte, Matalascañas, Mazagón, Dos Hermanas, Los Palacios, Utrera, etc., vendieron absolutamente todo su género. Las ofrendas se depositaron en un gran camión que desapareció del lugar junto con el capital recaudado justo antes de comenzar el show, cómo el lógico que penséis nunca se supo el destino de los alimentos y el dinero, aunque es fácil de suponer.


Carlos Jesús apareció en una especie de altar rodeado de unos fornidos acompañantes que velaban por su seguridad. Allí se "transformó" en Micael de Ganímides e instó a los feligreses a mirar fijamente al astro rey y observar el milagro un día de Mayoa las 17,30, que el sol pega de lo lindo en la aldea. Tras unos instantes observando el Sol unos comenzaron a decir que veían el "milagro" a la vez que múltiples esferas luminosas y otros caían cegados al suelo con la retina dañada irremisiblemente. Así cuando la mayoría de los asistentes notaron el daño en sus ojos y trataron de linchar a, "Micael", este desapareció de la aldea junto con su séquito y las ofrendas desaparecidas con anterioridad al acto.


Posterior a este “suceso” Carlos Jesús, o Micael apareció en diversos programas de la comunidad Andaluza, debatiendo con otros supuestos videntes. En la que cómo es normal no pudo demostrar sus milagros. Apariciones esporádicas en la radio, en Telecinco en “Crónicas Marcianas” y otras televisiones locales, le han seguido engordando su cuenta corriente y también el físico, pues del primitivo Carlos Jesús al actual hay una diferencia de aproximadamente 30 kilos.


Últimamente no sabemos mucho de él, quizás ya la televisión no necesita de “sus servicios milagrosos”, pero sabemos que aún su consulta se llena de gente incauta que sigue esperando el milagro y la visita de las naves extraterrestres. No cobra por las curaciones «porque es un don que me ha dado el Padre Eterno, y sí alguien me da algo es sólo lo que le dicta su voluntad». Pero seguro que no tiene que levantarse cada día en busca del pan nuestro de cada día.


País de locos.


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