viernes 3 de septiembre de 2010

Fin de semana en Córdoba

Aunque el verano no es la mejor época para visitar Córdoba (durante nuestra estancia el termómetro no bajó de los 40 grados), es una ciudad que hay que visitar al menos una vez en la vida y es que sus calles llenas de encanto y de historia no pueden dejar indiferente a nadie, no sin razón Córdoba ha sido nombrada Ciudad patrimonio de la humanidad.
Llegamos el viernes por la noche y aunque ya eran más de las 22:00, el aire que se respiraba era de lo más caluroso. El hotel en el que nos hospedamos merece una mención especial ya que además de ser un hotel precioso y muy cómodo contaba con un lujo extra y es que al abrir las ventanas de la habitación, estas daban a la Mezquita, sin duda, unas vistas maravillosas.


El hotel es el Conquistador, con una situación inmejorable en pleno centro de Córdoba, un ambiente muy agradable y un servicio excepcional.



Esa misma noche, comenzamos la visita recorriendo el puente romano, un puente de piedra construido durante la dominación romana en Córdoba a principios del siglo I d.C., de 331 metros de largo y con 16 arcos, donde pudimos contemplar la estatua del Triunfo de San Rafael que con motivo de la remodelación del puente, fue restaurado y limpiado colocando a sus pies un expositor para colocar las velas que los devotos le encienden continuamente.


Paseando nos encontramos con el restaurante Gúla un restaurante muy coqueto donde decidimos quedarnos a cenar, una ensalada de la casa, patatas bravas, solomillo y agnolottis rellenos de mozzarella y jamón york fue el menú elegido. Todo riquísimo. El restaurante está en el casco antiguo de la ciudad, enfrente al río. Altamente recomendable.


El sábado por la mañana nos levantamos temprano para acercarnos a la Mezquita, visita obligada para todos aquellos que viajen a Córdoba.
En el Patio de los naranjos hay varios stands de información donde podéis conseguir las entradas para acceder a la Mezquita (8,00 euros) y también unos aparatitos muy útiles que te cuentan en detalle toda la historia de la Mezquita, las partes que la componen así como todas las ampliaciones por la que ha pasado desde su creación en el año 786.

Al entrar en la mezquita que no se os olvide el folleto explicativo (está en todos los idiomas) donde viene un mapa muy útil del interior que os facilitará mucho la visita a las distintas estancias.



Estos son algunos de los sitios más significativos:














Al salir de la Mezquita, en la Calle Cardenal Herrero, se encuentra un altar votivo del S. XVIII en honor a la Virgen de los Faroles que a mi personalmente me llamó mucho la atención por la extrema protección a la que estaba sometida mediante unas cancelas que imposibilitan el acceso hacia el mismo.



Por la noche quedamos con unos amigos para cenar y salir de fiesta, con ellos conocimos la plaza de las Tendillas rodeada por edificios del siglo XIX y donde se encuentran las mejores tiendas de la ciudad. La parte central de la plaza, está presidida por la estatua de Gonzalo Fernández de Córdoba a caballo, un amigo nos comentó que la cabeza pertenece al torero Lagartijo.



En la casa que hace esquina con la calle Gondomar se instaló un reloj en enero de 1961 y desde entonces es el protagonista de las campanadas de fin de año. Pero además tiene la originalidad de dar los cuartos y las horas por soleares a son de la guitarra del maestro cordobés Juan Serrano, que donó la pieza a su ciudad.



Después de la noche de fiesta, el domingo nos levantamos tarde así que decidimos pasear por el Barrio de la Judería y buscar algún sitio típico para comer y por allí nos encontramos con el restaurante Casa Rafaé. Un sitio muy acogedor al que hay que ir pronto si quieres ocupar una mesa porque se llena hasta los topes.


La variedad de tapas es amplia y para todos los paladares. De todas ellas, se pueden pedir raciones enteras,o medias raciones. Allí pedimos berenjenas a la miel (sin duda, las mejores berenjenas que he comido en mi vida), salmorejo cordobés, flamenquín y chorizos fritos. Una comida exquisita.


Para bajar un poco la comida, seguimos recorriendo las calles de la Judería, las cuales mantienen intacta la morfología del espacio urbano islámico.



En una de esas calles, tuvimos la gran suerte de encontrarnos con una exposición sobre la tortura en la Edad Media, una exposición que a mi me resultó muy fascinante pero que a mi compañero de viaje no tanto y es que es comprensible que después de comer uno no está para ver según que cosas.




El judaísmo en Al-Andalus conoció momentos de esplendor entre los siglos X y XII y fueron muchos los personajes que nacieron o se educaron en Córdoba como fue el caso de Maimónides, el médico, rabino y teólogo judío más célebre de la Edad Media.


La sinagoga es el único ejemplo que existe en Andalucía del legado judío español. La decoración en yeso, con motivos mudéjares, se ha perdido hasta unos dos metros de altura, dejando a la vista el ladrillo, pero se conservan algunas de las inscripciones que adornaban todos los muros con textos de los Libros Sagrados.


En uno de los patios de la Casa de las Bulas del Siglo XVI, se construyó el Zoco Municipal donde se promociona la artesanía mediante la exposición de la fabricación de las piezas y su venta directa. El acceso al zoco se realiza de forma directa desde la calle Averroes, y a través de un callejón con medios arquillos en calle Judíos.


Y para culminar nuestra estancia en Córdoba y el motivo principal de nuestra visita, el domingo por la noche asistimos al concierto de Mark Knopfler.





Espero que hayáis disfrutado del "viajecito" y a los que no conozcáis Córdoba le haya puesto un poquito el gusanillo de ir a verla.

Besos a todos

lunes 30 de agosto de 2010

¿Es hora de volver?

Hola a tod@s:

¿Qué es un blog? Se diga lo que se diga y se defina como se defina, un blog es un espacio de comunicación. Un lugar desde el que intentamos transmitir a otros, navegantes más o menos desconocidos con los que podríamos cruzarnos en la calle sin que uno sepa quien es el otro, nuestras ideas, nuestros conocimientos, nuestras aficiones, nuestros sentimientos , nuestras alegrías y desengaños, en una frase: Comunicación pura.

Hace unos años Opaito, una persona que por encima del vínculo que me una a él, es una persona de muchas cualidades y pocos defectos, se lanzó a la blogosfera creando el Rincón de Opaito, su rincón pero también el rincón de todos aquellos que quisieran estar en él.

Desde ese rincón se han transmitido conocimientos tan dispares como recetas de cocina dignas de los más prestigiosos chefs, dolencias de las que muchos de nosotros no habíamos oído hablar ni las habríamos conocido si no fuera por él. Hemos leído críticas de cine, conocido las últimas novedades discográficas y algunos detalles de sus protagonistas que nos han hecho comprender mejor su trayectoria, hemos repasado tendencias, trayectorias y estilos musicales, nos han aconsejado sobre cómo mantener y/o lucir mejor nuestros cuerpos y hemos lanzado al aire nuestras convicciones y nuestras críticas sobre nuestros gobernantes, sobre la naturaleza de las personas, sobre los tópicos y en definitiva sobre todo lo humano y lo divino. Y todo ello desde el respeto hacia las ideas o creencias de todos los demás, coincidieran o discreparan totalmente de las nuestras.

Desde el blog también, recordamos a quienes nos dejaron antes de que este viera la luz y a los que nos han ido dejando a lo largo de los meses, nos solidarizamos en la búsqueda de algún desaparecido y nos posicionamos en contra de alguna de las lacras de nuestra sociedad.

Y todo ello sin ánimo de lucro a pesar de que ofrecimientos los hubo para ganar algo de dinero con publicidad. Sin interés en escalar lugares en los rankings aunque no negaré que nos gustaba saber que lo conseguíamos. Con los comentarios que recibíamos nos sentíamos sobradamente pagados aunque muchos de los comentarios fueran de los propios colaboradores del blog. Nos confortaba pensar que habría muchos otros anónimos que nos leerían aunque nunca supiéramos de ellos, ni nunca lo sabremos.

Pero todo tiene su momento álgido y después empieza el declive. Para unos el trabajo les come el tiempo, para otros los estudios, que son otra forma de trabajo, les hace difícil seguir. Razones que son excusas al fin. A todos nos sobran de estas, incluso a mí mismo y no voy a negarlo. El blog como decía al principio es comunicación pero, ha de ser para todos los que están en él, ante todo, una diversión y no una obligación y, que conste que Opaito nunca nos ha obligado a nada. Así que nadie piense que mis palabras esconden una velada crítica a nadie que no sea a mi mismo por haber escudado en dificultades técnicas y en la falta de tiempo, mi pereza a veces, o mi falta de inspiración otras.

Lo triste es ver que estas razones, se contagien como si de un virus se tratara y nos lleven a esta situación de letargo en la que nos hemos sumido.

Así que me gustaría que esta entrada que no persigue ser comentada, despierte a mi primo el cabreado, a Opaito, a José Ramón, a Beto, y a todos los que colaborábamos en el blog a ponernos ante el teclado y volver a trabajar, aunque continuemos pensando que lo hacemos para unos pocos fieles y para nosotros mismos.

Aún si solo fuese para nosotros mismos y aunque nos conozcamos lo suficiente como para saber de qué pie cojeamos y pensemos que no hace falta escribir, yo os animo a seguir porque el blog es, también, una forma de comunicarnos, de saber que estamos vivos, que estamos ahí. No hagamos como esos matrimonios que a lo largo de los años obvian decirse un te quiero porque ya es sabido que se quieren y así poco a poco con esas obviedades acaban por decirse poco o no decirse nada.

Y si el blog se ha de cerrar temporalmente por vacaciones o se ha de liquidar por derribo, no pasa nada, pero debemos como mínimo tener la valentía de reconocer que no da más de sí y despedirnos como mandan los cánones, de esas personas con nombre y apellidos o pseudónimos o, como se dice por estos lares, Nicks que nos han ido siguiendo y a veces incluso invitado a sus blogs que es como habernos invitado a sus casas. No podemos hacer mutis por el foro o colgar como ocurre en algunos cines el cartel de cerrado por reformas, cuando deberían decir cerrado porque se acabo lo que se daba.

Pero reflexionad y pensad que cuando un blog independiente y plural como este se cierra, una verdadera vía de comunicación y una comunicación verdadera se extingue.

Este blog que lo parió uno solo, no es cosa de uno, sino de todos. La decisión final tiene que tener un consenso así que: Opaitos del Rincón, despertad del letargo, para seguir o para despediros. Yo ya lo he hecho, ahora os toca a vosotros.

Un abrazo a td@s

martes 20 de julio de 2010

BACALAO CON BECHAMEL SOBRE SALSA DE PIMIENTOS



Este bacalao lo hice hace meses y la tenia rodando por ahi sin publicar, asi que ya es hora de ponerla y que se os haga la boca agua con este riquisimo bacalao.
Espero que os guste tanto como a mi me gustó en su momento.

INGREDIENTES

6 Lomos de bacalao desalado
aceite oliva virgen para pincelar el bacalao
3 dientes de ajo grandes
70 gr de aceite de oliva virgen extra
500 gr de pimientos rojo carnoso partido en trozos.
1 cucharadita de sal
1 cucharadita de azucar

para la bechamel
60 gr de aceite o 60 gr de mantequilla
60 gr de harina
600 gr de leche
pimienta blanca y nuez moscada al gusto
50 gr de queso rallado.

nota: yo la bechamel me gusta mas clarita asi que añado mas cantidad de leche.

* Untar con aceite la piel del bacalao y colocarlo en el recipiente especial de microondas. Tapar y reservar.

* Picar los ajos y sofreir con el aceite unos minutos

* Incorporar los pimientos picaditos, la sal y el azucar y dejaremos que se vaya sofriendo a temperatura baja 10 m removiendo constantemente para q no se nos pegue.

* Mientras ponemos el bacalao en el microondas unos minutos para que se haga un poco, pero sin llegar a cocinarlo del todo ya que llevara al final unos minutos de horno y terminara la cocion del bacalao.

* Triturar la salsa de pimientos con batidora o turmix y verter la
salsa en una fuente refrectaria.

* Precalentar el horno a 220º.

* Hacemos la bechamel, sofreimos un poco el aceite o la mantequilla y añadimos el harina y dejamos un poco que se refria.

* Añadir sal, pimienta y nuez moscada e ir agregando poco a poco la leche y revolver constantemente hasta que obtengamos la rema a nuestro gusto.

* Sobre la salsa de pimientos colocamos los trozos de bacalao y cubrimos con la
bechamel y el queso rallado y lo gratinamos durante 10 min en el horno precalentado.


y ahora a disfrutarlo ;).

En mi blog podeis verlo elaborado en la termomix.