Quienes de alguna u otra forma seguimos los programas de Operación Triunfo, creo que en muchas ocasiones se nos revuelven las tripas con la aparición de uno de los representantes del jurado llamado Risto Mejides.
Este fulano, al que no llamare señor porque no hace gala de tal, es un prototipo de las SS nazis por su envenenada lengua, su actuación chulesca, sus muecas despectivas y un sinfín de adjetivos más que puedo nombrar y que hacen que este programa pase por momentos tan desagradables, que en ocasiones me han entrado ganas de cambiar de canal.
El tal Risto, con su prosa serena no tiene reparo en calificar, descalificando, de manera chabacana, cruel, insensible y con una chulería propia de alguno de los Matamoros, aplicando tal fusilamiento publico a los integrantes de la Academia, que estos tienen que soportar los insultos sin atreverse a la réplica, porque saben que la respuesta luego será peor.
No entiendo como la dirección del programa puede permitir que este chulo sea capaz de llamar de forma velada a los concursantes con calificativos como: puta, disminuido, chulo, niñato, gorda, marioneta, maricón, calienta pollas, engreído, tonto y otras más que ni me apetece poner. Lo que para mí es una violación en toda regla de los sentimientos de unos chavales que intentan ganar un concurso y que imagino que en su contrato no tienen firmado que están obligados a soportar esta humillación.
Con ese pelo rapado, las gafas oscuras, el rostro duro y agrio me recuerda a uno de los integrantes de los cuerpos de élite de Himmler y si comparo de forma metafórica su actuación cada semana, aplica de la misma manera, la humillación, agresión, tortura, violación y el aniquilamiento de sus víctimas, pues de alguna manera es eso lo que pretende siempre al final, cargarse a alguno de los concursantes para apuntarse a una medalla.
Quiero recordar que estos chavales, incluso hay una niña de 16 años, deben estar salvaguardados por unas normas éticas que no se les están aplicando y el fracasado músico Risto, que es lo que es, está violando alguno de los derechos que tenemos las personas que es el derecho al honor. Creo que Telecinco está jugando con fuego y cualquier día se puede quemar por culpa de este personaje.
Ayer ya fue la última cuando con un comentario suyo insultó a los homosexuales (en especial referencia a Ángel el director de la Academia). La respuesta de Jesús Vázquez, que es el único que se salva de la quema de este despropósito de una nueva forma de acaparar audiencia, fue contundente y espero que sea el principio para poner al Risto Mejides y a su esperpéntico show nazi en el sitio que merece: “El cubo de la basura”.
Tiempo al tiempo.
Hace 32 minutos

















